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Enrique Moya y Manuel Crespo, cómplices en la extremada politización de las últimas oposiciones a agentes de la Policía Local. La Policía Local debe estar al servicio de los ciudadanos, y no de los políticos. Para ello, debemos conseguir dos objetivos: que los policías se dediquen a servir a nuestro pueblo, y no a hacer política con unos fines partidistas; y que los políticos no se crean que controlar a la policía es sinónimo de poder.
Un ejemplo claro de lo que es querer controlar la policía lo tienen en las recientes oposiciones. A un mes de las elecciones municipales, el señor Moya, con el beneplácito del señor Crespo (la verdad que no entendemos a que es debido esa complicidad, cuando al señor Crespo no le hacen más que desaires), convocan una plaza de intendente, una de subinspector y tres de oficiales. En el primer caso, la competencia es grande, ya que como se hace por promoción interna, sólo se puede presentar una persona, y seguro que aprobará. Pero lo más vergonzoso del caso es la composición de los tribunales: los miembros de los mismos son representantes del sindicato CSIF y de la asociación AJDEPLA. Ante los recursos presentados por los interesados, y como la legislatura vigente recoge que los miembros de los sindicatos no pueden pertenecer a los tribunales; el señor Crespo, sin competencia para hacerlo, retira a los miembros del CSIF e incorpora a nuevos miembros de AJDEPLA, justificando que no es un sindicato, y de este modo todos los miembros de los tribunales son asociados de AJDEPLA. No voy a entrar a calificar si AJDEPLA es un sindicato o no, aunque la Junta de Andalucía la define como “una asociación con carácter sindical”. Lo importante es que, como definen sus estatutos, es una asociación creada para defender los intereses de sus asociados cuando sus asociados se presenten a las oposiciones. ¿Quién va a aprobar? ¿Los afiliados de AJDEPLA, o los de CCOO, o los de UGT, o los que no pertenezcan a ninguna asociación? En la calle ya está el nombre del próximo subinspector y de los oficiales, y el pueblo se equivoca pocas veces. Y usted, señor Moya, es responsable de los resultados de estas oposiciones y del ambiente que se está creando. Tras los nombramientos, vendrán los recursos, y se abrirán más iferencias entre los favorecidos y los perjudicados. La Policía Local estará un poco más politizada, pero ustedes habrán cumplido su objetivo: más bocas agradecidas dentro del cuerpo, y el perjudicado, como siempre, el ciudadano de Benalmádena y la Policía Local como grupo humano. Desde aquí nos preguntamos: ¿Tan difícil es que las oposiciones se aprueben por los conocimientos y valores de cada uno, y no por afinidad política? ¿Tan difícil es que los políticos se olviden de las comisiones de servicio, que sólo se emplean para pagar los servicios prestados? ¿Tan difícil es que los policías dejen de hacer política mientras son policías? Cuando lo consigamos, tendremos la Policía que Benalmádena quiere y se merece.
Escrito por Redaccion
Actualizado ( Martes, 19 de Abril de 2011 11:42 )
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Comentarios
Pero van pasando los días , las semanas, los meses y no oigo, a veces me sorprendo apretando el entrecejo y los ojos intentando eludir el sentido de la vista para poder oír y no oigo, quizás no estoy en el sitio indicado, me cambio de ubicación y no oigo. Quien sabe, puede que el interlocutor sufra afonía, lo veo mover los labios, pero no oigo.
He creído siempre, mucho más en las personas que en las divinidades, por tanto, y recordando que cuando era niño mi madre me ponía a rezar para rogarle al “Señor” que me perdonase por los pecados y a la vez prometiera que iba a ser bueno. Nunca oí cuando Dios me hablo, yo no lo oía y ahora tampoco lo oigo.
¿Casualidad?
Además de los tres oficiales en comisión de servicio nombrados por Enrique Moya (los de la foto vamos)
si, es verdad lo presenciamos, ocurrió en la zona de Tio Charles, ocurrió sobre las 16:10
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